Pedir favores a los santos católicos tiene el inconveniente de que han de ser favores políticamente correctos. Y no siempre son los más apetecibles. Así que hay pueblos sabios que han decidido crear un santón propio al que expresar los deseos de carácter terrenal. Uno de esos pueblos es Santiago de Atitlán, en Guatemala, donde Maximón, una figura de madera vestida con pañuelos de colores, es venerado por los habitantes del lugar y visitado por los extranjeros, que contemplan atónitos cómo el muñeco, con un eterno puro habano en la boca, comparte habitáculo con las figuras tradicionales del universo celestial.Dicen las guías que el origen de Maximón se encuentra en la combinación entre diversos dioses mayas, la figura de Pedro Alvarado (el conquistador del país) y el Judas de la Biblia.
Categorías:
Etiquetas:
0 comentarios
¿Quieres comentar? Regístrate o inicia sesión